¿Por qué Killa y no otra María?

diciembre 26, 2012 2 comentarios

Inicio a escribir esta especie de historia en mi oficina que pronto creo dejaré de habitarla como cuantas otras oficinas y escritorios más he dejado en mi corta trayectoria laboral. El argumento de esta redacción es tan simple y/o compleja como Killa, mi hija que actualmente va por su cuarto mes de nacida.

La razón es el cuestionamiento que he tenido desde que le puse como nombre Killa, y creo que este es el mejor canal de comunicación,  siendo este un medio global en el que puedan leerlo todos, así no les interese.

Killa tiene muchos explicaciones para mí como palabras en el diccionario, lo dice todo y tal vez un poco más. A continuación detallo los significados que tiene en el mundo y lo que significa para mí.

Pues bien, para empezar diré a quienes no lo sepan que Killa o Quilla, en kichwa (idioma indígena de Latinoamérica) significa Luna, y no solo eso, para ello me referiré a la historia de parte de mis ancestros indígenas.

En la mitología Inca, el dios creador del universo es Wuiracocha, quien, según las leyendas, tuvo cuatro hijos: Kon o Wakon, dios de las sequías; Mallko dios de la ley; Vichama o Atipa dios de la guerra y la venganza y Pachacámac, quienes regentaron sucesivamente el mundo actual o Kay Pacha.

La historia dice que siempre hubo una rivalidad entre los hermanos Pachacámac y Wakon, y esta aumentó cuando Pachacámac se casó con Pachamama y tuvo dos hijos gemelos: Inti, dios del sol, y Mama Quilla, diosa de la Luna y las mujeres.

Varios historiadores dicen que Pachacámac expulsó a su hermano al Ucu Pacho o Urín Pacha (el mundo de abajo) para cuidar a su familia, razón por la cual hubo una sequía por siglos en varios lugares de Latinoamérica, especialmente Perú. Sin embargo, Wakon regresó al mundo actual y asesinó a Pachamama. Luego de ello Pachacámac vengó la muerte de su amada y se lanzó al océano para convertirse en una isla, dejando a sus dos hijos gemelos para que cuiden la tierra tanto en el día como en la noche.

Este es uno de los argumentos por lo que elegí tal nombre, pero la razón primordial es que al ser un seudo escritor o escritor frustrado, y solitario, siempre tuve una fascinación por la Luna, porque es la eterna acompañante de quien cada noche se queda a la espera de algo que casi nunca llega, porque ha sido la inspiración de lo poco que he escrito y aún no he publicado, porque lo mejor que he leído o he visto sobre el amor es para la Luna.

Además, siempre he sido amante de la “locura”, del loco o el lunático, y he aquí otra bella coincidencia. Lunático es alguien que sufre de locura a intervalos, es decir, no todo el tiempo. La palabra “lunático” nos viene del latín lunaticus y está relacionada con la Luna. En tiempos de los romanos notaron que existían con mayor frecuencia conductas dementes en noches con Luna llena.

Así que bien, tengo dos o tres argumentos valederos o desequilibrados para continuar con la historia, pero estos solo se los diré a mi hija cuando ella crea necesario saberlos. Lo que escribí fue más empujado porque hasta la propia madre de Killa, hace unos días, me interrogó sobre la razón del por qué su hija tenía este nombre, y me pareció descabellado que ni siquiera ella lo sepa.

Para finalizar, y así parezca absurdo, también me agradó que mi hija lleve el nombre de  Luna, cuando vi la película Yellow Submarine de The Beatles y escuché la canción Lucy In Sky With The Diamonds (LSD), me pareció una canción perfecta para una niña y aún más si podía sustituir el nombre, ya sea en castellano para ser escrito o en kichwa para ser interpretado.

Bonus track…

Categorías:Uncategorized

Algodón de azúcar

marzo 14, 2012 Deja un comentario

A ella le gustaba mucho el algodón de azúcar, pero un día, caminando del brazo por el parque, él le dijo que mejor otro día, sin apuros.

Al contemplar las aguas de un mismo río, ella le confesó que su sueño recurrente era una rueda con el centro un poco a un lado, más él le recordó que en la historia del filosofar no existían mujeres todavía.

Creyéndole desprevenido, le besó en la nuca, pero él no la regreso a ver, hecho el muy árbol.

Entonces se le ocurrió una ocurrida ocurrencia: hablarle con la piel. Pero él se dio modos de argumentarle que aunque el mejor cielo despejado nada tenía que hacer frente a su desnudez, ese momento él estaba ocupado.

Hasta que un día ella bajó a toda pala en una rueda  chueca y se estrelló contra un gran algodón de azúcar que le esperaba en un café de citas, a horas en que el árbol oficinaba sin remedio, porque seguramente le tapaba el bosque.

Autor: Desconocido 

El arte del desnudo

febrero 26, 2012 2 comentarios

La encontré  en la biblioteca en la que actualmente trabaja, vestida con un buzo y pantalón negro, que solo permiten ver sus manos y rostro, es que siempre le gusta cubrirse mucho.

Permanecer quieto, frente a la mirada de varias personas, no es nada fácil,  y aún menos si en esos momentos te encuentras desnudo.  “Lucía”, con 35 años, en aquel momento, fue una de las personas que decidió hacerlo.

Se involucró en el mundo del desnudo como expresión artística, a partir de la invitación que tuvo del pintor Carlos Andrade, el cual le planteó la idea que trabaje como modelo para los estudiantes de la carrera de Artes Plásticas de la Universidad Nacional de Loja.

Con una sonrisa y algo nerviosa, confiesa que le costó trabajo tomar una decisión, por los prejuicios que tiene la gente y lo que podrían pensar, sin embargo al leer algunos libros sobre el desnudo artístico (Nude Art), aceptó la propuesta.

Recuerda muy bien el 4 de octubre del 2004, se encontraba de pie y nerviosa; las miradas de 11 estudiantes rondaban su cuerpo, intentando captar cada detalle de su figura, algunos utilizaban carboncillo, tinta o acuarelas para retratarla, en ese entonces la clase estaba dirigida por el pintor chileno Gerardo Saez,  y el tiempo que permaneció en esa pose no llegó más allá de 45 minutos. Leer más…

El rostro despintado de un payaso

febrero 26, 2012 Deja un comentario

El espectáculo está por empezar, es su último día de presentación en la ciudad de Loja, las luces se encienden y una voz grave da por iniciada la función. La gente se encuentra en sus asientos, mientras el olor a pasto impregna el ambiente.

Detrás del escenario se encuentra Emanuel (Mandarina), cambiándose de ropa para abrir el espectáculo, el público no es el suficiente, y eso que se cobró tan solo un dólar la entrada; no fue un buen día porque la lluvia cayó o tal vez porque los lunes todos inician su semana de trabajo.

Sale convertido en un acróbata, con un traje amarillo y negro. Utiliza unas telas blancas para su show, que lo llevan a gran altura, sus movimientos son muy ágiles, sin temer ni siquiera la falta de una red de seguridad.

Termina su primera salida a escena, la gente aplaude; lo hace muy bien, pero este no es el oficio que más le agrada en el circo, entonces se retira tras el escenario para convertirse en un payaso, mejor dicho en “Mandarina”, como él mismo lo dice, es el payaso mandado para reír.

Hace ocho años realiza este trabajo, aún recuerda que cuando se encontraba en Riobamba vio el circo y decidió hablar con los dueños para formar parte del elenco. Pensó que no sería difícil esto de hacer reír a la gente, después de todo siempre había sido el más alegre y gracioso de su familia, así que dejó su trabajo de comerciante de ropa, para dedicarse de lleno al arte. Leer más…

Categorías:Bla bla bla bla Etiquetas: , , , , , ,

Su invalidez no le impide luchar en la vida

febrero 26, 2012 Deja un comentario

Sentado en la vereda, con sus muletas, guitarra, flores, inciensos y una tarrina de comida, permanece Carlos Martínez Bermeo; su cabello ya cano y su sonrisa un poco olvidada.

Me siento junto a él, para averiguar que se sentía ser observado por la gente que pasaba interrogando con su mirada y dejando cada diez minutos una que otra moneda, a veces hasta de 25 centavos.

Martínez, con un acento costeño, empezó por contar que es de aquí, su madre era lojana y cuando él tenía dos años lo llevó a El Oro, donde lo dejó con un señor que lo crió y le puso su apellido, de ahí nunca más supo de ella.

Ahora espera encontrar a algún pariente en la ciudad, “uno sin conocer de la familia, está como vacío, por lo menos para morir siquiera diciendo; tengo alguien de mi familia”.

Nunca supo quien fue su padre, muchos le decían que era el mismo que lo crió, este señor tenía su esposa e hijos, cuando era niño lo maltrataban y hablaban mal de su madre, por esto cuando tuvo 10 años huyó de la casa y viajó por todo el Ecuador, trabajaba en todo lo que encontraba, teniendo como hogar las calles. Leer más…

Una vida entre papas, zanahorias, sueños…

febrero 26, 2012 Deja un comentario

Tres dólares son extraídos, a la fuerza, del bolsillo de María Eulalia Zhinín, mientras camina de regreso al Mercado Gran Colombia, donde tiene tres sacos de papa pendientes de lavar. La persona que le quitó el dinero, escondido en su fajín, es su propio esposo, quien con varios grados de alcohol encima, le exige dinero para seguir consumiendo su tiempo en este vicio.

María es del barrio Zalapa, pero desde que se casó vive donde pueda o, como ella misma dice, donde sea más barato de pagar el arriendo. Con apenas 28 años, es madre de cinco niños. Ellos juegan en el mercado mientras su madre lava las papas o verduras que le encarguen las vivanderas.

Sus hijos nunca han ido a la escuela, porque no tiene dinero y su esposo les ha dicho que la vida les enseñará lo que deben aprender, mientras eso suceda, juegan con otros niños y vuelven al lavadero cuando ya tienen hambre, aunque a veces deben solucionar por si solos esta necesidad, ya sea cargando sacos por 10 o 25 centavos, o pidiendo caridad. Leer más…

Una oportunidad de trabajo lo hizo cuidador de muertos

febrero 26, 2012 Deja un comentario

La puerta de entrada ya tiene un olor fuerte. Quien aspiró alguna vez este “aroma” sabe inmediatamente de que lo se trata. Casi todo es metálico en su interior, las camillas están vacías, todo luce limpio y ausente.

Quizá el sitio parezca lúgubre, especialmente en una tarde como esta, en la que no existe ningún cadáver de por medio cubierto con alguna sábana. Los instrumentos quirúrgicos se presentan en varios lugares y los sonidos producen cierto eco.

Tal vez muchos tendrían miedo, nostalgia o repulsión de estar todo un día entre muertos. Sin embargo, para quien ya lleva 28 años, tales sensaciones jamás pasaron por su cuerpo.

Con voz aguda, mirada baja y varias canas, Luis Luzuriaga cuenta que vino a ocupar el cargo de cuidador de la morgue de la Universidad Nacional de Loja (UNL) porque su antecesor falleció. Leer más…

Categorías:Bla bla bla bla Etiquetas: , , , , ,
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 453 seguidores