Inicio > Bla bla bla bla > Amanecer desesperante

Amanecer desesperante

Se vistió con una sábana húmeda, sin buscar nada más que su cuaderno de notas donde escribía historias de otros días, de vidas ocultas entre sus pensamientos. Mientras la noche se iba él se debatía con otro tipo de sombras oscuras que se cruzaban por su mente al recordar lo pasado, lo presente y verse en la fea tarea de imaginarse un día sin otro aliento que su aliento, u otros labios que no pueda tocar.

El reloj de su cuarto, que parecía un gato gris con ojos saltones, marcaba las horas más despacio,  pues hasta éste buscaba la forma de torturarlo, sin más que hacer, se le ocurrió amanecer apegado a un libro sucio que alguien le había regalado.

Imaginaba las historias de aquel libro que trataba de una vida parecida a la suya, pero mejor escrita por el biógrafo, sentía envidia hasta del personaje descrito, pues si bien tenía una vida similar, atravesada por la diametral línea del amor, el enamorado hecho a base de letras de molde parecía que pudo luchar mejor con su amargura y logró superar la desesperanza causada por una furtivo desamor.

Sin embargo pensó en sus adentros, que aquella historia que había leído solo era ficción, pues destacaba siglos ya muy añejos y personajes que ya no tienen nada que ver con la vida real, que el amor de  un príncipe isabelino no tiene comparación con el amor de un joven del siglo XXI. Los tiempos no siempre cambian para bien, dedujo al notar que si fuera la época en la que se desarrollaba este relato, él podría  hacer lo mismo: escribiría alejado de su amor, escribiría lejos de todo el mundo y dormiría sin ninguna preocupación, pero viendo su alrededor le costaba asumir la verdad, su triste situación de no poderse alejarse del amor perdido que no sabía si algún día lo conseguiría volver a encontrar.

Decía y criticaba a la autora  de dicho compendio de sílabas, palabras y frases, porque la narración le parecía demasiado fantasioso para los días de hoy: ¿Cómo alguien puede vivir sin trabajo? ¿Cómo alguien puede asilarse en una montaña y pensar que nada ha pasado?  ¿Cómo hacer todo eso en nuestros días? ¿Cómo dibujarlo por lo menos en un papel para sentir a dentro? Siempre tuvo preguntas en su cabeza pero ninguna alma que las pueda contestar.

Así que sin más que eso se propuso consigo mismo escribir una historia paralela, su historia, pero esta vez no para causar envidia a otro seudo escritor, sino para que algún lector se apiade de su triste situación…

Anuncios
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: