Archive

Posts Tagged ‘MΔЯVIИ’

Algodón de azúcar

marzo 14, 2012 Deja un comentario

A ella le gustaba mucho el algodón de azúcar, pero un día, caminando del brazo por el parque, él le dijo que mejor otro día, sin apuros.

Al contemplar las aguas de un mismo río, ella le confesó que su sueño recurrente era una rueda con el centro un poco a un lado, más él le recordó que en la historia del filosofar no existían mujeres todavía.

Creyéndole desprevenido, le besó en la nuca, pero él no la regreso a ver, hecho el muy árbol.

Entonces se le ocurrió una ocurrida ocurrencia: hablarle con la piel. Pero él se dio modos de argumentarle que aunque el mejor cielo despejado nada tenía que hacer frente a su desnudez, ese momento él estaba ocupado.

Hasta que un día ella bajó a toda pala en una rueda  chueca y se estrelló contra un gran algodón de azúcar que le esperaba en un café de citas, a horas en que el árbol oficinaba sin remedio, porque seguramente le tapaba el bosque.

Autor: Desconocido 

Con manos sucias y esperanzas

febrero 26, 2012 Deja un comentario

“Jefe le lustro”, esa es la frase que los identifica, desde niños hasta adultos, cada uno de ellos guarda una historia en su cajón de lustrar, algunos recién inician en la actividad y otros llevan ya media vida en la labor.

La vestimenta estándar la compone un par de zapatos deportivos, un jean y cualquier camiseta que ya tenga sus años. Los betuneros salen, día tras día, en busca de clientes. Cuando no están laborando conversan con sus colegas y comparten sus experiencias.

Especialmente los más chicos buscan un momento libre para entretenerse con cualquier tipo de juego.

Al intentar averiguar sus historias encuentro a Víctor Guamán, sentado en una esquina del Parque Central. Casi nadie quiere darnos la entrevista, pero él se decidió, lleva 8 años buscando zapatos sucios en las calles para limpiarlos.

Recuerda que empezó a trabajar porque un amigo le dijo que se ganaba bien, estuvo en la escuela entonces. “Me incliné por el trabajo porque era fácil y podía tener dinero para conseguir mis vanidades”.

Por dedicarse a esta labor muchas veces sus compañeros lo molestaban, en algunas ocasiones tuvo que defenderse de los insultos a golpes. Leer más…

María Fernanda: “Mi único objetivo es que la gente conozca la historia desde adentro de la familia”

enero 15, 2012 Deja un comentario

Sonriente y amable encontramos a María Fernanda Restrepo, directora de “Con mi corazón en Yambo”, quizá un poco exhausta por tantas entrevistas cumplidas en Loja, dice que no es la primera vez que viene a la ciudad y que siempre ha sido bueno regresar.

¿Cuándo y cómo nació el proyecto de realizar un documental sobre la desaparición de tus hermanos?

La idea como tal nació hace unos siete años, pero la dejé dormida, tenía mucho miedo de abrir una historia tan íntima y dolorosa, cuatro años más tarde, una amiga me dijo: pero ya tienes al menos un guión, participa en un concurso sobre documentales. Ganamos en Argentina (festival Docbsas), fue un pequeño apoyo pero importante, porque fue el impulso, ya no podía echarme para atrás.

Al inicio no pensaba hacer un documental, simplemente quería enterarme un poco más, saber mi historia familiar, si bien yo vivía con mis papás, no estuve en todos los por menores.

¿Desde qué punto de vista decidiste narrar el documental?

Fue un reto, por un lado yo no quería hacer un reportaje de hechos cronológicos y contar la historia periodísticamente con una investigación fría y plana. Yo quería algo personal, era una historia de autor, contada en primera persona, pero tampoco deseaba contar solo mis vivencias personales, porque si la gente conoce un poco del caso, no sabía los por menores, el reto estaba en cruzar esas dos historias.

El documental se presenta en dos niveles, se entrecruza la historia familiar, íntima, la de los pocos recuerdos de niña, y está la historia nacional de los hechos. Yo no podía dejar de puntualizar quienes estuvieron involucrados, para que la gente se ubique, sino no iban a entender mucho.

Durante la realización, ¿Descubriste algo nuevo del caso?

No, esto ha sido un espirar de silencio, yo tenía esa esperanza ilusa de que iba a encontrar algo nuevo. Imagínate, si mis papás, en 20 años, no encontraron mucho más de lo que se sabe, gracias al destape de Hugo España y el juicio que ocurrió, nosotros no llegamos a mucho más porque esta verdad se ha tenido completamente cerrada durante todo este tiempo dentro de la Policía. Leer más…

Anhelo

noviembre 22, 2011 Deja un comentario

No hay más que andar sin vals, sin dudas y despedidas,
Dejando a un lado las heridas, muertas de tanto hablar,
Amortiguando caídas con gotas de amanecer,
Silbando, tiritando y cantando donde nadie nos pueda ver.

De dos en dos se van los pasos, al igual las miradas,
Quedando solo las llagas que dejó este transitar.

No me mires sin palabras ni me toques con lamentos,
No pretendas decir inventos que yo no pueda callar,
Tampoco manches más la capa que algún día te dio abrigo,
Ni consueles este frío, que no sé cómo ocultar.

Cansado estoy de cantar al viento, lágrimas, pétalos, cenizas,
Es por eso que sin prisa, me he visto en la ajena costumbre de volar,
Volar sin viento ni esquina, dejando a un lado la vida que me quiere olvidar.

Es así que hoy no miro, el quién sabe ni quién sabrá,
Solo vivo en un latido que viene, queda y se va…

Amanecer desesperante

noviembre 22, 2011 Deja un comentario

Se vistió con una sábana húmeda, sin buscar nada más que su cuaderno de notas donde escribía historias de otros días, de vidas ocultas entre sus pensamientos. Mientras la noche se iba él se debatía con otro tipo de sombras oscuras que se cruzaban por su mente al recordar lo pasado, lo presente y verse en la fea tarea de imaginarse un día sin otro aliento que su aliento, u otros labios que no pueda tocar.

El reloj de su cuarto, que parecía un gato gris con ojos saltones, marcaba las horas más despacio,  pues hasta éste buscaba la forma de torturarlo, sin más que hacer, se le ocurrió amanecer apegado a un libro sucio que alguien le había regalado.

Imaginaba las historias de aquel libro que trataba de una vida parecida a la suya, pero mejor escrita por el biógrafo, sentía envidia hasta del personaje descrito, pues si bien tenía una vida similar, atravesada por la diametral línea del amor, el enamorado hecho a base de letras de molde parecía que pudo luchar mejor con su amargura y logró superar la desesperanza causada por una furtivo desamor.

Sin embargo pensó en sus adentros, que aquella historia que había leído solo era ficción, pues destacaba siglos ya muy añejos y personajes que ya no tienen nada que ver con la vida real, que el amor de  un príncipe isabelino no tiene comparación con el amor de un joven del siglo XXI. Los tiempos no siempre cambian para bien, dedujo al notar que si fuera la época en la que se desarrollaba este relato, él podría  hacer lo mismo: escribiría alejado de su amor, escribiría lejos de todo el mundo y dormiría sin ninguna preocupación, pero viendo su alrededor le costaba asumir la verdad, su triste situación de no poderse alejarse del amor perdido que no sabía si algún día lo conseguiría volver a encontrar.

Decía y criticaba a la autora  de dicho compendio de sílabas, palabras y frases, porque la narración le parecía demasiado fantasioso para los días de hoy: ¿Cómo alguien puede vivir sin trabajo? ¿Cómo alguien puede asilarse en una montaña y pensar que nada ha pasado?  ¿Cómo hacer todo eso en nuestros días? ¿Cómo dibujarlo por lo menos en un papel para sentir a dentro? Siempre tuvo preguntas en su cabeza pero ninguna alma que las pueda contestar.

Así que sin más que eso se propuso consigo mismo escribir una historia paralela, su historia, pero esta vez no para causar envidia a otro seudo escritor, sino para que algún lector se apiade de su triste situación…

Javier Darío Restrepo

octubre 7, 2011 Deja un comentario

Hace unos tres o cuatro años, cuando escribía para un periódico estudiantil de la universidad en la que estudié, tuve la oportunidad de conversar con un personaje del periodismo latinoamericano, recién encuentro el documento y se los comparto…

Con la humildad que lo caracteriza Javier Darío Restrepo accedió de forma muy amable a la entrevista, con una sonrisa muy expresiva decidió regalarnos un libro de su autoría, un gestó que vale describir no como vanidad nuestra, más bien como la sencillez de un periodista de tan reconocida trayectoria.

Javier se describió como un hombre de 75 años que lleva 51 años haciendo periodismo, es padre de dos hijas, abuelo de un nieto que tiene seis años, esposo de una mujer maravillosa, “esos son elementos que le dan a uno un gran equilibrio y sobre todo una predisposición para hacer un trabajo lo mejor posible”.

“Comencé haciendo periodismo en una forma inesperada cuando era estudiante de secundaria, hubo unas olimpiadas con muchas disciplinas y la gente no sabía que estaba pasando en las distintas disciplinas y un compañero me sugirió; pues reunamos los datos de todo lo que estaba pasando, quien gano, quien perdió, quien juega hoy o quienes compiten hoy”, es así que nos comenta con un gran entusiasmo su inicio en esta profesión. Leer más…

Un baile entre semáforos

diciembre 12, 2010 1 comentario

De pié, en el pasto, cerca de un semáforo de la Av. Orillas del Zamora (Loja), en sentido diagonal al Instituto Técnico Daniel Álvarez Burneo, con una sonrisa que hacía ver casi la totalidad de su dentadura, unas marcas de acné de la adolescencia y una camiseta húmeda por haber cargado y bailado con su par de muñecos desde la mañana, lo veo a Félix Vera Alvarado.

Se encontraba tomando un descanso de tanto danzar frente a los autos, dice que éste arte lo aprendió hace algunos años de un chileno que conoció en un semáforo de Colombia, cuando en ese entonces él se dedicaba a realizar malabares.

Es de Babahoyo, pero pasó algunos años en Colombia, porque su madre tuvo una relación con un Colombiano que los llevó a vivir a Pasto, donde luego de un tiempo los dejó en el abandono, es ahí  cuando inicia su vida en los semáforos, como era el mayor de sus hermanos le tocó salir a trabajar para mantener a la familia.

Cuenta que al principio le daba mucha vergüenza, pero que no encontraba otra solución que seguir trabajando, empezó realizando un espectáculo de robot que igual aprendió de un amigo que hacía de estatua, luego siguió con los malabares, que tampoco le resultaron difíciles, para terminar con lo que ahora hace.

Leer más…